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El “Nuevo Derecho” frente a la persona - José Martín Brocos Fernández

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Cuando se quieren sustituir el Dios encarnado y hecho hombre por nuevas deidades "racionales" que se quiere "encarnar" en una interpretación artera de la democracia liberal.

La democracia liberal como nueva religión universal de obligada adscripción.

De Oriente a Occidente y de Norte a Sur, la democracia liberal y partitocrática, convertida modernamente en la extensión del globo en la llamada república procedimental[1], se postula universalmente como súmmum de las posibles formas de gobierno. La alternativa queda reducida a excluyente dicotomía, o democracia, siempre liberal y partitocrática, ya que la especie se ha comido al género, u oprobiosa dictadura.

Los nuevos fanáticos del dogma-axioma de la democracia han convertido en una temeridad el mostrarse coherentes con la historia, el derecho público cristiano y con los principios de orden natural, no así la defensa de los múltiples sultanatos musulmanes que paradójica e ingenuamente, y con asombrosa lenidad, se consideran como una especie de democracia popular en germen, siempre paso intermedio cara a la perfección democrática.

El sistema democrático per se propicia males derivados de la no consideración, negación en la práctica, del dogma del pecado original, de forma que como principio epistemológico fundamental cimienta en la voluntad general de una masa social, siempre ansiosa y tendente al poder, el tener y el placer, la ley y el propio poder político.

Es totalitario en menor o mayor medida todo régimen político que no se sustenta en el derecho natural [2], ya que hace vivir al hombre ajeno al núcleo más íntimo de su libertad[3]. De esto se infiere la democracia liberal como caldo de cultivo de la decadencia que dinamita cada realidad subsistente en la naturaleza humana, oscureciendo socialmente la llamada de Dios que corresponde con los deseos de plenitud y felicidad del hombre, y alimentando la tendencia a la autodeificación, que gravita sobre una propensión innata a adquirir con afán desmedido riqueza, honores y poder.

Así la democracia liberal se convierte en un método para legitimar las veleidades y contradicciones sin límites de las masas expresadas por el sufragio universal, o por un parlamento que rechaza toda instancia religiosa inmutable presentada como fundamento necesario del hombre y de la sociedad, de ahí la laicización progresiva de la sociedad como su consecuencia natural, al alimón con la paulatina apostasía social, pues es un hecho contrastado que la ley genera, fomenta, arraiga y expande costumbres [4]. De tal forma que el Derecho crea la moral, o una forma de moral, puesto que la gente normal considera comúnmente que lo que afirma el Derecho es moralmente lícito[5].

El sufragio universal y la democracia acaban condicionando todo lo divino y lo humano a la voluntad de la mitad más uno. Un redivivo etnocentrismo ilustrado antropocéntrico eleva su non serviam frente a la absoluta religación humana con la Verdad y a la concepción de la autoridad como de origen divino. Propicia así el sistema democrático la violación constante de la ley natural, el tribalismo impuesto, la degradación educativa de la persona humana y la destrucción de la propia convivencia social interna, de manera que asistimos y nos enfrentamos al masivo fenómeno sociológico de la alienación idolátrica hacia la democracia liberal retroalimentada por la egolatría antropocéntrica excitada en una rueda circular por el propio sistema democrático, que lo potencia y lo posibilita. La Democracia es, hoy, la última metamorfosis del Regnum Hominis en su lucha constante contra la Civitas Dei.

La democracia liberal provoca y promueve la creación del hombre masa[6], y al igual que en virtud de la envidia igualitaria relega a una minoría auténtica de santos, héroes y sabios, probada, vestigio de civilización y cristiandad, es excluyente y enemiga natural, por suponer su extinción, de una cosmovisión en que la fe pueda difundirse de manera que, para la salvación de las almas y la vida buena de los hombres, pueda surgir una realidad política que uniforme su legislación con la ley divina positiva.

La mediocridad dominante deifica al pueblo como concepción abstracta, a la par que difunde las falacias de la soberanía popular y del trilema liberté, egalité, fraternité, producto del discurso liberal.

La misma representación popular, término adecuado, además de ser una utopía absoluta si entendemos por democracia el gobierno por la mayoría del pueblo, está viciada por los artificiales partidos políticos que son máquinas férreas de poder al servicio del Establishment y por los medios de comunicación social que inducen y teledirigen el pensamiento de la turba según exigencias de los poderes fácticos y del mercado. La libertad es quimérica, puesto que se destruye sin su fundamento ontológico en la Verdad, quedando "transformada en una pretensión tiránica de dar libre curso a los impulsos y apetitos humanos, con daño [propio y] para los demás" (Pío XII, 1944:n.19). La igualdad revolucionaria, frente a la equidad, es contra-natura y generadora de seres vulgares y mediocres, borrando el sentido del honor, el respeto a la tradición y la propia dignidad humana. La fraternidad sin un Creador común y la exigencia de una vida entendida como servicio y entrega gratuita por amor, se convierte en filantropía masónica, en una pura hipocresía.

La falsa democracia liberal que degenera en plutocracia, acaba por convertir al sistema político y económico en usufructo de corruptas pandillas partitocráticas, detrás de las cuales se mueven oscuros intereses financieros y de monitorización interesada de la sociedad.

Todos los "ismos" destructores de la Civilización y Cultura de Occidente en nombre del liberalismo laicista y disolvente reciben carta de ciudadanía: ateísmo práctico, sincretismo religioso, modernismo teológico, amoralismo social, homosexualismo perverso, feminismo radical, laicismo educativo, naturalismo pedagógico, racionalismo ilustrado, humanismo científico, individualismo subjetivo, irracionalismo subjetivista, consumismo desenfrenado, materialismo asfixiante, pragmatismo inmanentista, hedonismo vital, nihilismo ontológico, positivismo jurídico, y la dictadura del relativismo cultural, axiológico y ético.

La voluntad popular no puede decidir sobre todo. Hay cuestiones no opinables, las relacionadas con la fe y el derecho natural[7], que no deben estar ni pueden quedar al arbitrio de una masa voluble, fácilmente manipulable, y que bajo la apariencia formal de libertad participativa en las decisiones importantes, creen que realmente deciden con libertad, cuando están sujetos a una tenaz esclavitud interior y exterior. No hay peor estulticia que la del esclavo que cree ser libre y encima poder decidir acerca de los destinos de lo que le circunda.

La democracia liberal no es en palabras de Churchill "la peor forma de gobierno, excepto todas las demás", sino el mejor, más cómodo y más conveniente de los sistemas posibles, excluyendo los demás, para que el poder mundial pueda imponer y ejercer su tiranía sin apenas resistencia y sin que la mayoría nos demos cuenta, preparando el advenimiento de un Nuevo Orden Mundial[8] . Es el sistema más eficaz para la narcotización de la sociedad, la explotación y manipulación del hombre y para dirigir y controlar su pensamiento.

El "nuevo derecho" y su papel demoledor de la sociedad y de la persona.

Uno de los instrumentos que socaban la sociedad y facilitan el avance de la subversión revolucionaria y la implantación del Novus Ordo Seculorum con su tiranía criminal, esclavista y totalitaria, es el positivismo jurídico, con el objetivo estratégico de desligar el orden moral de Dios, oscurecer el sentido del hombre y de la sociedad, transmutar, en definitiva, la educación de la persona con el fin de aherrojarla. Precisamente "destacan las características del nuevo derecho al servicio del nuevo orden mundial (...) para justificar el crimen del aborto: la dictadura relativista y la arbitrariedad totalitaria del positivismo jurídico, autodenominado [para más inri] `garantista´" (Sanahuja, 2005, Noviembre 29).

De esta forma los Estados vinculados y obligados por la jurisprudencia de los organismos internacionales de derechos humanos, dependientes y enquistados en la ONU, legislan contra-natura, no pudiendo oponerse por prevalecer estos tratados internacionales sobre las leyes nacionales. Justamente por ahí tiene entrada y cabida el "derecho a la salud reproductiva", esto es, genocidio del aborto químico y quirúrgico como logro social, con autorización legal y subvencionada; el propio "derecho al aborto" (Sanahuja, 2004, Abril 25, 2004, Diciembre 15), reconocido como tal recientemente por el Comité de Derechos Humanos de la ONU (Sanahuja, 2005, Noviembre 20); el "derecho a la salud sexual", que supone una auténtica programación mental y de reingeniería social, y en el que se incluye tanto una educación sexual desconstruccionista, que "se reduce a las fracasadas políticas de `sexo seguro´ [que fomentan la lujuria y la promiscuidad]; y `confidencialidad´, es decir, la no intervención de los padres, responsables legales y, en su caso, del poder de policía del estado" (Sanahuja, 2005, Diciembre, 04), para en último término abolir la patria potestad[9], como la promoción por un lado de formas irregulares de convivencia que difuminan los contornos jurídicos del matrimonio por asimilación de estas formas, produciéndose así una desnaturalización del matrimonio; el ataque y la propia destrucción de la familia metiendo dentro de ella a la gusanera depredadora sodomita mediante el "derecho a la orientación sexual" (Sanahuja, 2003, Mayo 02, 2003, Mayo 03, 2004, Abril 18), o fomentando, ya en un primer momento, "la despenalización del adulterio, pues es un disparo en el centro de la relación matrimonial, en la que la fidelidad ya no se considera un valor fundamental" (Luque, 2005, Julio-Agosto, 14).

De forma que nos encontramos con unos derechos humanos arbitrarios y cambiantes, en continuo progreso, ampliación, renegociación, reinterpretración y reformulación, siempre pervirtiendo la justicia interna de la ley por violar el derecho natural, y con gravísimas consecuencias sociales y personales en orden al deterioro del bien común inmanente y trascendente, y de desprestigio de la propia norma jurídica.

Ante estos novísimos derechos que se imponen "recurriendo, si es necesario, a la corrupción, al chantaje o a la amenaza" (Schooyans 2003:12), no cabe alternativa posible ya que los Estados "están obligados a adoptar los mecanismos que garanticen tal desarrollo y les es prohibido adoptar medidas regresivas frente a ellos" (Sanahuja, 2005, Noviembre 29). De tal manera que negar la aplicación y extensión de estos pseudo-derechos ficticios y aberrantes constituye una violencia y es "punible nacional e internacionalmente" (Sanahuja, 2005, Noviembre 29).

El plano religioso no permanece ajeno a esta nueva dictadura mundial, que busca imponer jurídicamente una única religión universal, un pseudo culto planetario, "expresamente elaborado para sustituir al Decálogo" (Sanahuja, 2005, Noviembre 24), inmanentista, pagano y panteísta. Esta denominada Carta de la Tierra auspiciada por el gobierno financiero-político mundial, ergo Trilateral, Bilderberg, CFR, ONU, y que encierra una visión holística de la tierra y la humanidad, tras su próxima y previsible aprobación por la ONU "será agregada a la Carta de los Derechos Humanos" (Sanahuja, 2005, Noviembre 24).

El derecho de los padres a la educación de sus hijos es de derecho natural fundado en la obligación moral que compele de modo incondicionado (García López, 1990:168-170). Este derecho está abocado a su desaparición con la restricción gradual de la patria potestad[10] demandado por la exigencia de uniformar y laicizar la educación, primero estatalmente, para de ahí instituir una educación planetaria. Para formar un gobierno mundial es necesario el continuo adoctrinamiento de los ciudadanos a fin de conquerir la reforma radical de la conciencia de las personas desde parámetros inmanentistas. De este modo podrá ejercerse un control e influencia decisiva en cada persona a la par de poder operar sin resistencia los cambios sociales necesarios para afianzar el sistema totalitario.

Una de las agencias de la ONU, la UNESCO, conocida como el "Consejo de la Luz" entre los iniciados, es hoy la principal arma utilizada para impulsar la agenda educativa global determinando la forma de pensar de los pueblos. Las intenciones reales de quienes insisten en promover esta institución de educación mundial, y dotarla de poder normativo, no es otro que la instauración de la planeada dictadura mundial.

De esta manera la interpretación jurisprudencial de estos derechos humanos progresivos "en beneficio de los dictados del Nuevo Orden Mundial (...) se extiende a modo de vastísima colonización cultural y política" (Sanahuja, 2003:221). Mediante estos nuevos derechos, en contradicción con la recta razón y la norma moral, y la manipulación y trastueque del significado de los términos se implanta una ética universal relativista al servicio del Nuevo Orden Mundial. El objetivo buscado, tras el deliberado "olvido del fundamento de la Ley" (Maccarone, 1997:130), es modelar un nuevo tipo de hombre revolucionario, colectivista, materialista, a la intemperie sin una familia sólida y asentada en el orden moral; en definitiva, someterle espiritualmente para dominar su pensamiento, sentimiento y voluntad.

José Martín Brocos Fernández

Referencias Bibliográficas (APA)

Libros

Brufau Prats, Jaime (1987). Hombre, vida social y derecho. Madrid: Tecnos.

García López, Jesús (1990). Individuo, Familia y Sociedad. Los derechos humanos en Tomás de Aquino (2ª ed.). Barañain-Pamplona: EUNSA.

Martínez Muñoz, Juan Antonio (2005). El conocimiento jurídico. Madrid: Servicio Publicaciones Facultad Derecho, Universidad Complutense Madrid.

Sanahuja, Juan Claudio (2003). El desarrollo sustentable. La nueva ética internacional. Prólogo de S.E.R. Card. Alfonso López Trujillo. Buenos Aires: Vórtice.

Schooyans, Michel (2003). Entrevistas sobre los riesgos éticos de la globalización. Madrid: Fundación Universitaria de San Pablo.

Capítulos de libros

Pío XII (1944/1958). Benignitas et humanitas. Sobre la democracia. Radiomensaje del Sumo Pontífice a los pueblos del mundo entero. 24.12.1944. EnJ. L. Gutiérrez García (Comp.) Doctrina Pontificia, vol. 2, Documentos políticos (pp. 872-885) Madrid: BAC

Artículo de revista o publicación periódica

Luque, Cristina R. (2005, Julio-Agosto). Grupo de trabajo de Familia. "En España, existe una evolución regresiva en materia de familia". Su presidente fue Juan Manuel Llopis y la secretaria, Carla Diez de Rivera. ACdP. Boletín informativo de la Asociación católica de propagandistas, p. 14-15.
Llano, Alejandro (2004, Febrero 04). El velo y la cruz. Alfa y Omega, p.16-17.

Artículo en actas de congresos

Maccarone, J.C. (1997). Mesa redonda: La crisis de valores en la sociedad postmoderna [Conclusiones de S.E.R. Mons. Juan Carlos Maccarone]. En Pontificio Consejo para la Familia. Juan Claudio Sanahuja (Coord.). La Familia ante los desafíos del Tercer Milenio a la luz de la Evangelium Vitae. Actas del 3er Congreso Latinoamericano de Movimientos Pro-Vida, septiembre 16-18, (pp. 119-130). Buenos Aires-Luján.

Medios electrónicos en Internet

Llano, Alejandro (2000, Mayo 06). Moral pública y moral privada [Online]. Alfa y Omega [Archidiócesis de Madrid]. Extraído el 2 enero,2006 de www.archimadrid.es/alfayome/menu/pasados/revistas/2000/abr2000

/num207/desdlafe/deslafe12.htm

Sanahuja, Juan Claudio (2003, Mayo 02). ONU: Insiste en la perversión de los derechos humanos. Iberoamérica se pliega a la concepción de derechos humanos del Nuevo Orden Mundial [Online]. Noticias Globales. Extraído el 15 diciembre, 2005 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=625

Sanahuja, Juan Claudio (2003, Mayo 03). ONU: Insiste en la perversión de los derechos humanos (y II) [Online]. Noticias Globales. Extraído el 12 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=626

Sanahuja, Juan Claudio (2004, Abril 18). ONU: Derechos Humanos. Aborto y homosexualismo. Iberoamérica sigue arriando banderas (2) [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=681

Sanahuja, Juan Claudio (2004, Abril 25). ONU: Aborto derecho humano [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=682

Sanahuja, Juan Claudio (2004, Diciembre 15). ONU-CEDAW: Globalización del aborto [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=738

Sanahuja, Juan Claudio (2005, Octubre 28). Unión Europea: otro ataque a la Iglesia [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=840

Sanahuja, Juan Claudio (2005, Noviembre 20). ONU-Perú: La perversión de los derechos humanos por los comités de derechos humanos. El aborto derecho humano [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=843

Sanahuja, Juan Claudio (2005, Noviembre 24). ONU-Carta de la tierra: culto pagano [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de
http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=844

Sanahuja, Juan Claudio (2005, Noviembre 29). ONU-Colombia: La perversión de los derechos humanos (II) [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=845

Sanahuja, Juan Claudio (2005, Diciembre 04). ONU: Ideologización de la violencia contra la mujer [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=846

Sanahuja, Juan Claudio (2005, Diciembre 07). ONU-México: Desaparición de la patria potestad y redefinición del embarazo [Online]. Noticias Globales. Extraído el 14 enero, 2006 de http://www.noticiasglobales.org/comunicacionDetalle.asp?Id=848

NOTAS

[1] Sostenemos un perfecto maridaje entre la república procedimental y la democracia liberal. Su raíz filosófica es esencialmente la misma, de tipo kantiano, con las evoluciones propuestas de John Rawls, Ronald Dworkin y Will Kymlicka, y que responde también al planteamiento nuclear de las ideologías liberales. La presunta apelación realizada a la neutralidad de las leyes de la república procedimental se traduce en la aplicación sofística del mito pseudoilustrado de la neutralidad, que "enmascara una agresiva carga ideológica" (Llano, 2004, Febrero 04) con una ética definida por el relativismo ético al servicio del "conservadurismo económico y el agnosticismo cultural" (Llano, 2000, Mayo 06).

[2] El Papa Pío XII en su célebre Radiomensaje de Navidad del año 1944, "Benignitas et Humanitas", condensa maravillosamente la doctrina tomista aplicándola a la época presente. Decía entonces el Papa que si los pueblos decidían vivir en democracia debían tener bien presentes las condiciones de una democracia verdadera fundada en la ley natural y en la verdad revelada. Y advertía:

Una sana democracia, fundada sobre los inmutables principios de la ley natural y de las verdades reveladas, será resueltamente contraria a aquella corrupción que atribuye a la legislación del Estado un poder sin freno ni límites, y que hace también del régimen democrático, a pesar de las contrarias, pero vanas apariencias, un puro y simple sistema de absolutismo (Pío XII, 1944:n.28).

Y continuaba:

El absolutismo de Estado (que no debe ser confundido en cuanto tal, con la monarquía absoluta, de la cual no se trata aquí) consiste de hecho en el erróneo principio de que la autoridad del Estado es ilimitada y de que frente a ésta -incluso cuando da libre curso a sus intenciones despóticas, sobrepasando los limites del bien y del mal- no se admite apelación alguna a una ley superior moralmente obligatoria (Pío XII, 1944:n.29).

[3] La auténtica libertad exige el respeto a las exigencias esenciales de la naturaleza humana. En este sentido comprendemos como "todo auténtico derecho, inscrito siempre en un concreto contexto histórico y asentado en los principios inmutables del derecho natural, es garantía de la persona humana y de su libertad a la par que regulación del ejercicio de ésta" (Brufau Prats, 1987:95).

[4] En la concepción kelseniana imperante en que la norma jurídica expresa un mandato extrínseco, la fuerza de una voluntad que se impone por la fuerza, "lleva a deducir que la consecuencia enunciada por la norma jurídica es querida por el estado, que se identifica con el derecho y es el mismo derecho" (Martínez Muñoz, 2005:141).

[5] Véase Brocos Fernández, J. M. (2004, Diciembre). El positivismo jurídico como negación de la naturaleza humana. Arbil, 86, Artículo 3 [Online]. Disponible en <http://arbil.org/(86)broc.htm> ISSN 1697-1388.

[6] Puede consultarse, Brocos Fernández, J. M. (2005, noviembre). La masa orteguiana en la legitimación de la democracia liberal como derecho, verdad y religión. En prensa. Plenary Conference presentada en el Congreso Internacional Interdisciplinario de Filosofía organizado por la Sociedad Argentina de Filosofía-Universidad Siglo XXI. Córdoba-La Falda (Argentina).

[7] No cabe "consentir `diálogar´ sobre los principios de orden natural. Consensuar el derecho natural, universal -valido para todos los hombres- e inmutable, es negar el mismo derecho natural" (Sanahuja, 2005, Octubre 28). En este sentido:

Ni la vida humana del no nacido, cualquiera sea su grado de gestación; ni el matrimonio como unión exclusiva e indisoluble entre un hombre con una mujer; ni la unidad entre el fin unitivo con el procreativo del acto matrimonial; ni el derecho de los padres a la educación de sus hijos, etc., pueden ser objeto de diálogos ni consensos. Otra cosa distinta, como lo enseña Juan Pablo II en la enc. Evangelium Vitae, es tratar de acotar, limitar, los daños de la ley inicua ya promulgada, sólo en ese caso y con esos fines es lícito negociar y sólo en orden a restringir los daños del orden jurídico positivo inicuo, y siempre con la intención de abrogarlo -derogarlo- definitivamente (Sanahuja, 2005, Octubre 28).

[8] Puede consultarse sobre el tema nuestros múltiples estudios, Brocos Fernández, J.M. (2005, Abril). El nuevo orden mundial frente a la familia. Las amenazas a la familia. Arbil, 91, Artículo 2 [Online]. Disponible en <http://www.arbil.org/arbi-d91.htm> ISSN 1697-1388, La desculturación de los medios de comunicación y su influencia en el ámbito familiar. Arbil, 91, Artículo 16 [Online]. Disponible en <http://www.arbil.org/arbi-d91.htm> ISSN 1697-1388, (2005, Mayo, 20-21).

El dirigismo cultural de los medios de comunicación como conformador de una nueva cultura. Actas do I Congresso Internacional sobre Etnografia [CD-ROM] AGIR.ISBN 972-99404-2-8, (2005, Junio). Soft Power como estrategia de dominio e imposición cultural. Catholic Net [Online]. Disponible en <http://es.catholic.net/comunicadorescatolicos/580/1223/articulo.php?id=24395>, (2005, Septiembre). El mito malthusiano. La ONU al servicio de una nueva ingeniería social. Arbil, 97, Artículo 2 [Online]. Disponible en <http://www.arbil.org/97broc.htm> ISSN 1697-1388.

[9] En concreto, el artículo 65 del Dictamen aprobado por las comisiones de Salud y de Equidad y Género de la Cámara de Diputados de Méjico sentencia:

En caso de conflicto entre las necesidades de salud sexual y reproductiva de los adolescentes y las decisiones, creencias religiosas o ideología de las personas que ejerzan la patria potestad o los representen legalmente, deberá prevalecer el principio de interés superior de los menores (Sanahuja, 2005, Diciembre 07).

[10] Vid. supra nota 9

José Martín Brocos Fernández

www.arbil.org

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Actualizado ( Martes, 30 de Diciembre de 2008 20:13 )  

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