Cada Comunidad Autónoma decidirá el próximo curso si imparte EpC en 5º o en 6º de Primaria a niños de entre 10 y 12 años. La Junta de Andalucía parece ir muy avanzada con la aplicación de la moral de un partido político a todo el alumnado porque ya tiene los materiales didácticos preparados.

Según ha denunciado Profesionales por la Ética, el gobierno regional andaluz tiene listos materiales presuntamente didácticos de EpC en los que se insta a los niños a describir aspectos privados de su vida en casa (ver PDF) como “cuál es el conflicto más habitual en su familia”. Además, a los menores se les hace describir la actitud de determinadas ilustraciones en las que aparecen conductas sexuales explícitas.

Después de esto, la guinda viene con un cuestionario tipo test (ver PDF) en el que los menores deben marcar como verdadero o falso preguntas como “es tan saludable enamorarse de una persona de tu mismo sexo como del otro sexo” o “la masturbación es una forma de sentir tu cuerpo” u otra en la que se plantea que “los chicos que se enamoran de otros chicos están enfermos“.

Adoctrinamiento camuflado

Otras administraciones públicas disimulan más a la hora adoctrinar sexualmente a los alumnos. Es el caso del Ayuntamiento de Galapagar en Madrid, donde el consistorio gobernado por el PP ha puesto en marcha en el colegio público Carlos Ruiz uno denominado Proyecto de Educación Sexual sobre lo que ellos se limitan a denominar “desarrollo afectivo-sexual” en el que, entre otras cosas, se enseña a los niños a masturbarse.

Claro que unos contenidos tan explícitos quedan diluidos en un lenguaje aparentemente buenista como el mantenido para explicar estos programas por la concejal del PP de Galapagar y responsable de este programa presuntamente formativo que alega que el objetivo de este curso era “discriminar prejuicios adquiridos en cuanto a la manifestación y expresión de las emociones así como desmontar los tabúes adquiridos en cuanto a reproducción”.

Revista ALBA