Ruta: Home CULTURA DE MUERTE Noticias 9. Conjura contra Dios España: La futura ley de libertad religiosa, nueva ofensiva laicista del Gobierno

Es posible el cambio

JA slide show

España: La futura ley de libertad religiosa, nueva ofensiva laicista del Gobierno

E-mail Imprimir PDF

La reforma de la Ley de Libertad Religiosa de 1980, anunciada por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados para explicar las prioridades de Moncloa, se debe a que el presidente Zapatero está personalmente comprometido con este cambio, para poner a la Iglesia Católica “en su sitio”.

Y es que al jefe del Ejecutivo le “preocupa” el poder que todavía tiene esta institución en la sociedad, según ha reconocido en una entrevista con ciudadanos que publicó recientemente el suplemento ‘El País Semanal’.

En el encuentro, Rodríguez Zapatero apuntala la idea expresada por la vicepresidenta Salgado cuando afirmó que los obispos no saben cuál es su lugar. Así, el presidente dice que le sorprende que una parte de la jerarquía pretenda tener un protagonismo en el debate público, y afirma que esto no sucede en ningún otro país.

El líder socialista también regala a la galería algunas perlas como que en la Iglesia “no están muy contentos” con él y su gestión y que prueba de ello es que “el Vaticano, siempre que puede” le lanza “alguna invectiva”.

Además, confiesa que se mantiene una relación con la Iglesia porque ésta “tiene una penetración, una fuerza mayoritaria”. Eso, añade, “se mantiene a través de los acuerdos económicos, básicamente”. Pero el líder socialista asegura que “la supremacía del poder civil” ha hecho posible que prevalezcan leyes que no gustan a la Iglesia.

En este marco, el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha adelantado días atrás aspectos destacables de la citada reforma, que han confirmado los peores augurios. Durante la apertura del curso “La pluralidad religiosa en la sociedad española contemporánea. Cuestiones a debate”, que organiza la Fundación Pluralismo y Convivencia en El Escorial, el ministro de Justicia ha afirmado que “la libertad religiosa tiene que tener límites” y que “la libertad de conciencia no puede ser una excusa permanente para desobedecer la ley”.

Por este motivo, “es necesario un proceso de adaptación de algunas prácticas religiosas, prohibiendo aquellas que sean contrarias al orden público”, ha explicado.

Para el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia, “constituye una irresponsabilidad por parte del señor Caamaño transmitir a la ciudadanía que la conciencia es una excusa”. La conciencia “es la exigencia más íntima y personal sobre los límites a los que una persona puede someter sus actos”, y “nadie puede obligar a un semejante a obrar contra su propia conciencia”, recuerdan desde el observatorio.

Por su parte, el director general de Relaciones con las Confesiones, José María Contreras, ha enumerado algunas de las claves de la futura ley, que avanzará en “una mayor igualdad” de las confesiones religiosas y, a la par, en “alcanzar un Estado más laico”.

Contreras, que se ha mostrado partidario de eliminar los símbolos religiosos de todo acto público, ha incidido en que “las confesiones no pueden erigirse en legitimadoras del poder político”.

En la conferencia de clausura del mencionado curso de verano, organizado en El Escorial por la Fundación Pluralismo y Convivencia, el director general de Relaciones con las Confesiones ha subrayado que “la futura Ley de Libertad Religiosa debe ser un elemento que rompa el conflicto tradicional entre clericales y anticlericales”.

Para Contreras, la diversidad religiosa, presente en la España de hoy, “debe ser un factor esencial en la cohesión social”. De lo contrario, como sucede en algunas ocasiones, lo religioso “entra como un factor de conflicto político y social”.

Los planes de Zapatero causan “inquietud” en el ámbito eclesial. “Nos preocupa que esta nueva ley recoja posturas expresadas en recientes ocasiones, en las que se quiere eliminar del ámbito público cualquier manifestación religiosa”, señalan las fuentes consultadas.

Todo apunta a que la reforma “es una estrategia para imponer el laicismo anticlerical y masónico” y seguir “recortando el derecho a la libertad de conciencia” de los católicos en muchas cuestiones controvertidas, añaden. “Para ese laicismo, la Iglesia Católica es el principal enemigo a batir”, denuncian.

Los cambios insinuados responden, por tanto, a “la voluntad política de restringir por ley la libertad de quienes no piensan como la mayoría parlamentaria”, prosiguen. Por eso, “reformar la Ley Orgánica de Libertad Religiosa para avanzar en la laicidad del Estado, no puede ser visto sino como una amenaza clara y directa contra esa libertad, que es parte fundamental de los derechos humanos”, concluyen.

Ante las críticas recibidas, el presidente del Gobierno ha manifestado que no es su papel “imponer una doctrina, ni hacer que tenga preferencia”, aunque ha recalcado que este debate “ya no será elemento de discusión” dentro de una generación.

Para Zapatero, hoy el laicismo no se comprende bien. “Significa simplemente la idea democrática”, ha explicado. En su opinión, la democracia “está equiparada con una visión laica” y, por ese motivo, el resultado electoral le autoriza a seguir ahondando en la ingeniería social que ya practicó en la pasada legislatura.

www.albadigital.es

AddThis Social Bookmark Button
 

AUDIO - CULTURA DE MUERTE

solifm

Encuesta

¿Cuál consideras que es el problema más grave de la Humanidad?
 

| Quiénes somos |Mapa del sitio |Recomiéndanos | Quiero Colaborar |Contáctanos |Boletín |