Es posible el cambio

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¿ Nacido así ? - J. Nicolosi

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Es importante insistir en lo que no he encontrado.

No he probado que la homosexualidad sea genética (...)

No he demostrado que los hombres gay nazcan así,

que es el error más común a la hora de interpretar mi trabajo.

 

Dr. Simon Levay, autor del estudio "El cerebro gay".

 

 

La gente dice con frecuencia: "Los gays nacen, no se hacen". Ann Landers, columnista de consejos, es una de las muchas figuras públicas que engañaron a millones de americanos repitiendo esta teoría infundada. [1]

El mito empezó a establecerse cuando los medios describieron algunos estudios científicos en citas breves omitiendo los calificativos más importantes. Desgraciadamente, millones de personas en todo el mundo comenzaron a ver entonces la homosexualidad como algo dado, parte de la identidad central de una persona. Descartaron la interpretación de que la homosexualidad se desarrolla durante los años de formación del individuo a través de la interacción de las influencias de progenitores, de amigos de la misma edad, sociales y biológicas.

Pero un examen más profundo de las pruebas ofrece esta sorprendente revelación: los científicos cuya investigación supuestamente demostró el "nacido así" están ahora de acuerdo en que se trata de un mito. Dicen que las influencias genéticas y biológicas abren la puerta a la homosexualidad en algunas personas, pero admiten que es la suma de las influencias ambientales (es decir, parentales, sociales y empíricas) lo que hace señas al individuo desde el otro lado de esa puerta para que confirme su homosexualidad.

El autor de My Genes Made Me Do It! explica cómo han sido malinterpretadas las investigaciones biológicas:

Una continua avalancha de artículos en los medios ─ varios al año ─ nos asegura que hay un vínculo entre la homosexualidad y los hechos biológicos. Estos artículos mencionan genes, estructuras cerebrales, niveles de hormonas en el vientre materno, características de las orejas, tipos de huellas dactilares, longitud de los dedos, destrezas verbales... y, mientras usted está leyendo todo esto, puede que hayan aparecido otros.

Los genes son responsables de una influencia indirecta pero normalmente no fuerzan a las personas a la homosexualidad. Esta conclusión es bien conocida por la comunidad científica desde hace décadas, pero no ha llegado al gran público. [2]

 

LA EVIDENCIA

La investigación sobre el "nacido así" ha servido de enorme ayuda al activismo gay. El mito de que los homosexuales nacen con su orientación estalló por primera vez en la conciencia pública en 1991, cuando el investigador Simon LeVay estudió los cerebros de treinta y cinco cadáveres que presumiblemente eran de varones homosexuales. El mismo LeVay es gay y abiertamente un activista gay, aunque los medios no cuestionaron sus vinculaciones sociopolíticas y la posibilidad de que éstas plantearan un conflicto de intereses.

LeVay examinó un fino racimo de neuronas, llamado hipotálamo, en los cerebros de los varones.[3] No pudo decir si las pequeñas diferencias que encontró eran un resultado o la causa de la conducta homosexual. Tampoco pudo saber si esas diferencias estaban causadas por los daños cerebrales de las infecciones del VIH en varones gays activos. Su breve estudio nunca fue repetido por otro investigador pero fortaleció las pretensiones de los activistas gays de que los homosexuales son "un pueblo" nacido diferente. Como el estudio de LeVay satisfacía el hambre de los medios de noticias que apoyasen la liberación sexual y el activismo gay, proliferaron los titulares por todo el mundo.

Sin embargo, hasta entonces, LeVay había admitido tranquilamente que no había probado que los homosexuales "naciesen así". Afirmó: "Es importante insistir en lo que no he encontrado. No he probado que la homosexualidad sea genética, ni he encontrado una causa genética para el ser gay. No he demostrado que los hombres gays nazcan así, que es el error más común a la hora de interpretar mi trabajo". [4]

Diez años después de que se conociera su estudio, LeVay admitió en una revista gay que estudios como el suyo habían sido, de hecho, politizados: esto significa que fueron exagerados, mal utilizados y tergiversados con fines políticos. Pero desde la perspectiva del activismo gay, dice, han servido para una meta útil:

La cuestión de si la condición gay es inmutable o no, es bastante crucial en el ruedo político. El público americano tendrá una actitud diferente hacia los derechos gays dependiendo de si cree que el ser gay es materia de elección o no...

Si la ciencia puede demostrar que la orientación sexual es un aspecto profundo del ser de la persona, hay un potencial de un bien inmenso. [5]

Poco después del estudio de LeVay, en 1993, el especialista en genética Dean Hamer, del Instituto Nacional del Cáncer, hizo público un estudio que exponía haber encontrado un gen que parecía ser el fundamento de la homosexualidad masculina.[6] Hamer -gay como LeVay- es también un activista de la causa gay. La prensa anunció que su estudio era la última evidencia de que los homosexuales "nacen así". Sin embargo, cuando otros dos investigadores intentaron por su parte reproducir los resultados de Hamer en un estudio más prolongado y extenso, sus descubrimientos fueron bastante diferentes.[7]

De hecho, concluyeron: "No está claro por qué nuestros resultados discrepan tanto de los del estudio original de Hamer. Como nuestro estudio fue más amplio que el de Hamer et al., tuvimos ciertamente la potestad adecuada para detectar un efecto genético tan amplio como el divulgado en ese estudio". Más tarde, dicho sea en su descargo, cuando se le preguntó si la homosexualidad tenía sus raíces sólo en la biología, Hamer admitió: "En absoluto. A partir de los estudios sobre gemelos sabemos ya que la mitad o más de la variabilidad en la orientación sexual no es heredada". [8]

Pero los titulares de los medios sobre el estudio de Hamer habían transmitido un mensaje al público muy distinto del de las propias palabras de Hamer: habían transmitido incorrectamente el mensaje de que la homosexualidad es innata. Y en cuanto a la homosexualidad femenina, Hamer escribió más tarde que las lesbianas parecen todavía menos influenciadas por la biología que los homosexuales varones. "El mejor estudio reciente", dijo Hamer, "sugiere que la identificación sexual femenina es más un asunto ambiental que de herencia".[9]

 

LO QUE MUESTRAN LOS ESTUDIOS SOBRE GEMELOS

El público ha sido bombardeado también con noticias politizadas sobre los "estudios de gemelos gays". Un estudio muy divulgado de gemelos dio lugar a titulares en todo el mundo sobre la última prueba de las bases genéticas de la homosexualidad.[10] Sin embargo, como explicaba el científico Neil Whitehead, los estudios de gemelos mostraban en realidad la poderosa influencia formativa del entorno, porque si los genes hacen a alguien homosexual se esperaría encontrar que cada par de gemelos sería o bien igualmente homosexual o bien igualmente heterosexual.

El doctor Whitehead, autor del libro My Genes Made Me Do It!, explica que aproximadamente en la mitad de los casos un gemelo era homosexual mientras que el otro no. "Los gemelos tienen genes idénticos", hace notar el Dr. Whitehead. "Si la homosexualidad fuese una condición biológica producida ineludiblemente por los genes (como ocurre con el color de los ojos), entonces si un gemelo fuese homosexual, en el 100% de los casos su hermano debería serlo también. Pero sabemos que sólo el 38% de las veces el hermano gemelo es homosexual... Si uno [de los gemelos] es homosexual, el otro normalmente no lo es". [11]

Además, los sujetos utilizados en este estudio de gemelos no fueron una muestra al azar sino que se seleccionaron a sí mismos (eran voluntarios que habían respondido a un anuncio). Los miembros de la comunidad gay eran muy conscientes de la importancia política de "demostrar" que la homosexualidad era innata y, por tanto, los pares de gemelos en los que ambos hermanos eran homosexuales serían los que con más probabilidad se prestarían voluntarios. Como dice el Dr. Whitehead:

Durante la última década, los estudios de gemelos han proporcionado cifras que sugieren una contribución genética a la homosexualidad de aproximadamente un 50%, mucho mayor que la contribución aproximada sugerida por otras disciplinas.

Pero una metodología cada vez más refinada de los estudios de gemelos ─ particularmente en lo relativo al uso de gemelos censados en vez de voluntarios- han rebajado esas cifras hasta concordar con el 10%, tanto para la homosexualidad masculina como para la femenina". [12]

Curiosamente, el doctor Whitehead dice que esos mismos estudios de gemelos destacan también los diferentes modos en que los hermanos y las hermanas perciben a la misma pareja de progenitores. Esto apoyaría la observación común de que muchas familias con muchos hijos tienen sólo un hijo homosexual, mientras que los otros hermanos y hermanas del niño crecen siendo heterosexuales. "El equipo [de investigadores] preguntaba a unos  gemelos -uno era homosexual y el otro no- acerca de su primer entorno familiar y descubrieron que el mismo entorno familiar fue percibido por los gemelos de un modo bastante diferente. Estas diferencias condujeron más tarde a la homosexualidad a un gemelo, pero no al otro". El Dr. Whitehead concluye: "La verdad científica es que nuestros genes no nos fuerzan a nada. Pero podemos apoyar o suprimir nuestras tendencias genéticas. (...) Podemos alimentarlas o frustrarlas". [13]

Recuérdese que, como hemos dicho, parece haber características temperamentales que predisponen a algunos niños y niñas a la homosexualidad. Los niños son especialmente vulnerables; por ejemplo, hay cinco veces más chicos que chicas diagnosticados de desorden de identidad de género en la niñez. Pero eso no significa que pueda decirse de un chico en particular: "Sabemos que es un niño gay. Deberíamos identificarle correctamente y meterle en un club gay o en un centro de apoyo comunitario". La auto-identidad y conducta de una persona se configura mediante otros muchos factores en los años de formación -incluyendo influencias familiares y de los compañeros de la misma edad que moldean el sentido del yo de una persona, la aprobación o desaprobación social del estilo de vida gay, la decisión de poner o no en práctica los propios sentimientos, el abuso sexual en la niñez, las creencias religiosas y las influencias de los educadores- como para concluir que cualquier niño está "destinado" a ser homosexual.

 

EL PREJUICIO DE LA INVESTIGACIÓN DE LAS CIENCIAS SOCIALES

Junto a los estudios sobre el "gen gay", vemos un creciente número de estudios que parecen demostrar que las lesbianas y los hombres gays son padres tan buenos o mejores que un matrimonio tradicional. La vinculación política de los investigadores es, como en los estudios que apoyan el "nacido así", un serio problema en la investigación de la paternidad gay.[14] Esto no significa que el trabajo de estos investigadores deba ser descartado. Pero sus estudios deberían pasar por un proceso riguroso de revisión antes de ser aceptados para su publicación. En vez de eso, vemos conclusiones aplastantes basadas en estudios que desafían el sentido común, como "los niños con dos progenitores del mismo género están tan bien adaptados como los niños con un progenitor de cada género", y -de la misma Asociación Americana de Psicología- "ningún estudio concreto ha descubierto que los niños de progenitores gays o lesbianas tengan desventajas en ningún aspecto particular en relación con los niños de progenitores heterosexuales".[15]

Irónicamente, en realidad estamos contemplando un proceso de revisión más disimulado que controla los estudios sobre hombres gays y lesbianas antes de su publicación, en la medida en que la investigación que contradice las pretensiones del activismo gay (esto es, los estudios que muestran que los homosexuales pueden cambiar) es desalentada o excluida activamente de las publicaciones profesionales.

Un caso a destacar: El Diario de Cuidado Pastoral publicó un artículo sobre la posibilidad del cambio en la orientación sexual titulado "La Terapia del Cambio a revisión: parámetros y bases racionales de la temática ética."[16] Pero en la siguiente reunión de la junta directiva de la revista se suscitó una airada protesta por parte de un sector de los líderes religiosos de la misma. Dijeron que estaban "muy preocupados" por el artículo sobre el cambio de orientación sexual, que ellos llamaban "altamente cuestionable en sus premisas y muy ofensivo para nuestras congregaciones."[17] La junta calificó el artículo -cuyo tono era rigurosamente académico y científico- de "despectivo hacia el valor y la dignidad de las personas gays y lesbianas".

En los mismos días en que aparecía este artículo, la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia (NARTH) tenía la intención de poner un anuncio en el número de otoño de esta revista. El anuncio animó a los pastores que compartían la visión de NARTH sobre la posibilidad del cambio en la homosexualidad a ponerse en contacto para informarse sobre el ingreso en la organización. Repentinamente, sin embargo, a NARTH se le informó de que la inserción del anuncio programada había sido suspendida indefinidamente.

¡Y todo este alboroto provenía de la junta directiva de una revista religiosa!

 

TRAS EL FILTRO DE LOS MEDIOS

Siempre que sale un estudio afirmando un descubrimiento sobre un "gen gay,"como hemos explicado, los activistas gays cuentan con la ayuda de los medios para elevar la historia a nivel de titulares. Pero todavía tenemos que ver un debate en los medios sobre los detalles (psicológicos, biológicos y sociales) que en los círculos científicos se considera realmente que producen una orientación homosexual.

El siguiente modelo descrito en la literatura científica ofrece un modo eficaz para prever las relaciones entre los factores biológicos y ambientales, especialmente en los niños.[18] Los autores de este modelo lo consideran como un esquema probable que fomenta el desarrollo de la homosexualidad.

* El primer nivel es una predisposición temperamental. Un niño que nace con tendencia a ser sensible y fácilmente vulnerable y a evitar los juegos de peleas mediante los cuales la mayoría de los varones compiten y desarrollan un sentido de sí mismos.

* Este chico es especialmente sensible al estado de ánimo de los padres debido a su "vulnerabilidad constitucional a una alta excitación en situaciones de estrés o desafiantes" (ésta es probablemente la misma variable temperamental que hace al chico evitar los juegos bruscos). Este chico tiene dificultad para recuperarse de heridas físicas y emocionales y en la tenacidad frente a la agresión.

* Tomemos un chico con este tipo de temperamento especial (o con un problema físico, como el asma, que signifique un obstáculo similar para él) y coloquémosle en un entorno en el que el padre no está disponible o no es atractivo como objeto de identificación y en el que la madre es emocionalmente muy atractiva o disponible, y tendremos una probabilidad muy grande de que llegue a ser homosexual.

Esta es la razón por la que, en una familia amplia, sólo un niño puede llegar a ser homosexual. Es normalmente el hijo sensible y dependiente el que sufre más profundamente el desinterés o las críticas de su padre y el que es acaparado más fácilmente por la protección materna.

CÓMO PUEDEN LOS FACTORES BIOLÓGICOS ABRIR LA PUERTA A LA HOMOSEXUALIDAD

El Dr. Judd Marmor es un antiguo presidente de la Asociación Americana de Psiquiatría y un abierto defensor del activismo gay. Afirma que una inconformidad con el género biológicamente inducida es un "factor facilitador" que puede colocar los cimientos de la homosexualidad porque hace que el niño disconforme con el género piense de modo diferente sobre sí mismo y hace también que sea etiquetado por los demás como diferente. Pero ¿significa esto que el niño ha nacido homosexual? No, dice él; la homosexualidad no es "ni mucho menos inevitable (...) porque, como se ha escrito a menudo, chicos constitucionalmente ‘afeminados' y chicas ‘masculinas' pueden desarrollar relaciones heterosexuales normales cuando sus entornos familiares y sus oportunidades para una apropiada identificación con el papel de género son favorables". [19]

En otras palabras, una predisposición biológica a la inconformidad de género no es un destino inevitable. De hecho, cuando atravesamos el filtro de los medios y nos remontamos a la comunidad académica y científica, oímos constantemente que la homosexualidad se debe a una combinación de factores psicológicos, sociales y biológicos que operan conjuntamente. [20]

* La Asociación Americana de Psicología (que tiene muchos activistas gays en puestos de responsabilidad) da algún crédito a la teoría del "nacido así", pero luego añade que "muchos científicos comparten la visión de que la orientación sexual toma forma en la mayoría de la gente a una edad temprana mediante una compleja interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales". [21]

* El "investigador del cerebro gay" Simon LeVay dice: "Sobre este punto, la opinión sostenida más comúnmente [sobre las causas de la homosexualidad] es que entran en juego múltiples factores".

* El folleto "¿Por qué buscas el porqué? dirigido a la investigación sobre homosexualidad y biología", del grupo de apoyo a los gays P-FLAG [Padres y Amigos de Lesbianas y Gays] afirma: "Hasta la fecha, ningún investigador ha defendido que los genes puedan determinar la orientación sexual. Todo lo más, los investigadores creen que puede haber un componente genético. (...) La sexualidad, como cualquier otra conducta, está indudablemente influenciada por factores tanto biológicos como sociales." [22]

* El sociólogo Steven Goldberg dice: "No conozco a nadie en este campo que defienda que la homosexualidad pueda ser explicada sin referirse a factores ambientales." [23]    

Pero hay una cuestión que permanece curiosamente sin solución: si los mismos investigadores admiten que nadie "nace gay", entonces ¿por qué la Asociación Americana de Psicología no se ha interesado en el estudio de las influencias familiares y sociales que conducen a la identidad homosexual? Creo que la respuesta está clara: los activistas gays de la Asociación no han querido que lo hiciera. De hecho, siempre que la Asociación Nacional de Investigación para la Terapia de la Homosexualidad (de la que soy presidente) dirige una carta al presidente de la Asociación Americana de Psicología, se la reenvía a la Oficina para los Asuntos de los Gays y Lesbianas, un grupo de activistas gays. Han decidido no tratar esta cuestión de las causas, que es de vital importancia.

LA HISTORIA DE GREG LOUGANIS: ¿NACIDO GAY?

Los factores sociales y familiares que conducen a la homosexualidad son ilustrados ampliamente en la autobiografía del saltador olímpico Greg Louganis Breaking the Surface [Rompiendo la superficie]. A pesar de los factores obvios de predisposición en los antecedentes de Louganis, los medios siguieron manteniendo pasivamente el supuesto del "nacido así". A la sincera biografía de Louganis se le dio mucha publicidad.

En 1995, en una entrevista a fondo en el programa de televisión 20/20 con Barbara Walters, Louganis describía su relación abusiva con el padre que le adoptó cuando era un niño. Como decía lamentándose la madre de Louganis: "[Su padre] no tenía nada que ver con Greg hasta que Greg alcanzó el primer puesto [en salto]. Nunca jugaba con él, nunca ocupó un lugar en él, nunca fue un modelo de rol para mi hijo".

Luego, en una entrevista para la revista People, Louganis describió un recuerdo particularmente doloroso: un día su padre le pegó con un cinturón para hacerle practicar un salto que rehusaba realizar en el agua helada. Louganis dice: "Me pegó en el trasero y en las piernas hasta que ardieron. Eso no puedo olvidarlo. Me hizo hacer cuatro o cinco zambullidas de voltereta y media. Para castigarle, me tiraba en plancha, tratando de hacerme daño a mí mismo. (...) El mejor modo de tratar con mi padre era evitarle". Louganis no encontró apoyo en los compañeros masculinos de su edad; le llamaban "negro" por su tez samoana, y se burlaban de él por ser maricón y por su tartamudeo.

La madre de Louganis intentó ser la única aliada del solitario muchacho y no es sorprendente que desarrollaran una estrecha sintonía mutua. Ella le dijo a Walters: "Venía a casa de la escuela y podía decirte cómo se sentía cuando entraba en la habitación. Sabía exactamente lo que él sentía, sabía exactamente lo que iba a hacer".

"Mi madre me quería sin condiciones", declaró Louganis a People. Su madre y él se aislaron socialmente porque su padre era, como es sabido, demasiado abusivo.

Cuando sus compañeros de clase descubrieron que Louganis estaba atléticamente dotado, cambiaron sus actitudes hacia él. Louganis había encontrado por fin un antídoto a su profundo sentido de inferioridad. Pero a pesar de sus éxitos atléticos, intentó suicidarse una vez a los doce años y de nuevo antes de graduarse en el instituto.

Louganis describe su primer contacto homosexual con un hombre mayor que conoció en la playa. Como tantos otros jóvenes, dice: "Seguí volviendo a ello por afecto, buscando apoyo, abrazos, más que simple sexo. Estaba hambriento de afecto". Después de un  tiempo, se auto-identificó como gay.

Lo interesante de la entrevista con Barbara Walters fue lo que no aparecía. Walters se abstuvo de señalar lo obvio de sus antecedentes. Tampoco le preguntó cómo soportó las relaciones de abuso físico y emocional con sus amantes, uno de los cuales le contagió el SIDA. Parece que debemos asumir que Louganis "había nacido homosexual".

 

LOS GENES PUEDEN SER UN FACTOR FACILITADOR

En resumen, el psiquiatra Jeffrey Satinover dice que no deberíamos buscar un "gen gay" que haga a las personas homosexuales porque éste no existe:

La cuestión genética verdadera es: ¿Qué hay en la base de las personas que se vuelven homosexuales que les abre la puerta a esto, mientras que la puerta permanece generalmente cerrada para otras personas?

En esencia, todo rasgo de conducta en la naturaleza humana tiene un componente genético. Por ejemplo, jugar al baloncesto es claramente genético... Pero si te preguntas en qué consiste eso, está claro que eso NO consiste en que haya un gen para el jugar a baloncesto. (...)

La razón de que se dé una asociación genética es que hay un rasgo intermedio que permite que las personas que lo llevan se hagan en mayor número jugadores de baloncesto que aquellos que no tienen esos rasgos, pongamos por caso, altura, forma atlética, etc.

Por tanto, no es sorprendente que exista un creciente número de estudios que muestran una asociación genética para la homosexualidad. Pero eso está lejos de poder ponerse a gritar diciendo que la homosexualidad es genética de la misma forma que el color de los ojos es genético. [24]

Así pues, ¿es cierto que la homosexualidad es realmente una variante innata y normal de la sexualidad humana? Para algunas personas no hay duda de que las influencias genéticas u hormonales prenatales "abren la puerta" a la homosexualidad, y dichas influencias son probablemente las que inducen a un niño a verse a sí mismo como atípico respecto al género. [25]

La respuesta a la cuestión de la inevitabilidad, de acuerdo con el psiquiatra Jeffrey Satinover, es que nadie "nace gay". No hay evidencia que demuestre que la homosexualidad se decida genética u hormonalmente antes del nacimiento simplemente porque un chico tenga intereses atípicos respecto a su género. De hecho, ninguna investigación pretende que la homosexualidad venga exigida por la biología. Sólo la prensa y ciertos investigadores lo hacen cuando realizan declaraciones contundentes ante el público.[26]

Mientras escribíamos este libro, la columnista Ann Landers acababa de escribir otro artículo que fomentaba este viejo mito. Decía a sus millones de lectores que "si su hija es lesbiana (...) es porque nació con la atracción hacia miembros de su propio sexo".[27] ¡Queda mucho trabajo por hacer para informar con precisión a los creadores de opinión de nuestra cultura!

En el próximo capítulo, echaremos una atenta mirada sobre los roles en la familia, las dinámicas parentales y distintos modos en los que puede actuar para ayudar a su hijo a superar la confusión de identidad de género. 

   Este artículo es el Capítulo 3 del libro de Nicolosi: "Guía de padres para prevenir la homosexualidad", en: pincha aquí.



 

[1] Linda Ames Nicolosi, "NARTH Member Answers Ann Landers," NARTH Bulletin, Diciembre 1996, p. 5.

[2] Neil Whitehead, "The Importance of Twin Studies," NARTH Bulletin, Abril2001, p. 26.

[3] S. LeVay, "A Difference in Hypothalamic Structure Between Heterosexual and Homosexual Men," Science 258 (1991): 1034-1037.

[4] Citado por David Nimmons, "Sex and the Brain," Discover, marzo 1994, pp. 64-71.

[5] Mubarak Dahir, "Why Are We Gay?" The Advocate, 17 Julio 2001, p. 38.

[6] D. H. Hamer et al., "A Linkage Between DNA Markers on the X Chromosome and Male Sexual Orientation", Science 261 (1993): 321-327.

[7] G. Rice et al., "Male Homosexuality: Absence of Linkage to Microsatelite Markers at Xq28", Science 284 (1999): 665-667.

[8] John Horgan, "Gay Genes, Revisited: Doubts Arise over Research on the Biology of Homosexuality", Scientific American, noviembre 1995, p. 26.

[9]  D. Hamer y P. Copeland, Living with Our Genes: Why They Matter More Than You Think (Nueva York: Bantam Doubleday Dell, 1998), p. 188.

[10] . J. M. Bailey y R. C. Pillard, "A Genetic Study of Male Sexual Orientation," Archives of General Psychiatry 48 (1991): 1081-1096.

[11] Whitehead, "Importance of Twin Studies," p. 26, las cursivas son nuestras

[12] Neil Whitehead, "What Is the Genetic Contribution to Homosexuality?" NARTH Bulletin, diciembre 1999, p. 22.

[13] Ibid, p. 26.

[14] R. Lerner y Althea Nagai, No Basis: What the Studies Don't Tell Us About Same-Sex Parenting (Washington, D.C.: The Marriage Law Project, 2001).

[15] Citado en "Preventing Parenting: A Florida Judge Upholds Florida's Ban on Adoption by Gays," The Advocate, 9 Octubre 2001, p. 15.

[16] Christopher Rosik, "Conversion Therapy Revisited: Parameters and Rationale for Ethical Care," Journal of Pastoral Care 55, nº 1 (2001):47-67.

[17] Association for Clinical Pastoral Education, informe sumario de las acciones del encuentro de la Junta de Representantes, primavera 2001.

[18] W. Byne y B. Parsons, "Human Sexual Orientation: The Biologic Theories Reappraised," Archives of General Psychiatry 50 (marzo 1993): 228-39; la teoría es parafraseada aquí.

[19] Judd Marmor, "Overview: The Multiple Roots of Homosexual Behavior," Homosexual Behavior: A Modern Reappraisal, ed. J. Marmor (Nueva York: BasicBooks, 1980), p. 9.

[20] Para más información, véase el artículo de NARTH titulado "¿Existe un gen gay?" En Internet: www.narth.com.

[21] American Psychological Association, "Answers to Your Questions About Sexual Orientation and Homosexuality" (panfleto).

[22] Parents and Friends of Lesbian and Gays, "Why Ask Why? Addressing the Research on Homosexuality and Biology" (folleto, 1995), preparado con la ayuda de Clinton Anderson, de la Asociación Americana Psicológica.

[23] Steven Goldberg, When Wish Replaces Thought: Why So Much of What You Believe Is False (Buffalo, N. Y.: Prometheus, 1994), p. 63.

[24] J. Satinover, "Reflections from Jeffrey Satinover," NARTH Bulletin, Abril 1995, p. 3.

[25] . S. LeVay, "Sexual Orientation: The Science and Its Social Impact," próximamente en Reverso. El artículo está disponible también en internet: http:// members.aol.com/_ht_a/slevay/page12.html . El artículo de LeVay proporciona un resumen en profundidad de evidencia científica actual de una influencia biológica (hormonal prenatal además de genética) sobre la inconformidad de género -y la homosexualidad consecuente- en algunas personas. Creemos que exagera el caso por el efecto de la influencia biológica y por la inevitabilidad de un resultado homosexual.

[26] Jeffrey Satinover, "The Gay Gene?" Journal of Human Sexuality, ed. G. Rekers (Addison, Tex.: Lewis & Stanley, 1996), p. 3.

[27] Ann Landers, "Lesbian Daughter Needs to Know She is Accepted," syndicated newspaper column, 28 Septiembre, 2001.    

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