Ruta: Home CULTURA PRO-GAY Artículos 3.Cultura Pro Gay y Estrategia de Manipulación La mala ciencia está detrás de los argumentos del activismo gay - Dale O´Leary

Es posible el cambio

JA slide show

La mala ciencia está detrás de los argumentos del activismo gay - Dale O´Leary

E-mail Imprimir PDF

Supongo que no debería sorprendernos descubrir que los jueces activistas que elaboran la ley para una agenda política cuentan con los profesionales activistas que hacen la ciencia. Todavía produce una especie de shock ver hasta qué punto que los activistas gays han absorbido las organizaciones profesionales de salud mental y están utilizando su posición para presentar una ciencia falsificada.

Dos artículos -uno del Dr. Jeffrey Satinover, “The Trojan Couch: How The Mental Health Guilds Allow Medical Diagnostics, Scientific Research and Jurisprudence to be Subverted in Lockstep with the Political Aims of their Gay Sub-Components” y el otro de Dean Byrd, “When Activism Masquerades as Science”- documentan cómo se ha subvertido el deber de las organizaciones profesionales de salud mental para la ciencia.

Los activistas gays se han implicado en una campaña de mitos que hace volver décadas atrás. A través de maniobras cuidadosas han podido colocarse en posiciones de poder dentro de las organizaciones profesionales como la Asociación Americana de Psiquiatría y la Asociación Americana de Psicología. Una vez en el poder, manipularon estas organizaciones para que emitiesen afirmaciones que promoviesen mitos producidos por activistas gays para su agenda y presentasen escritos engañosos en tribunales en casos claves –como Lawrence v. Texas y Romer v. Evans.

Estos escritos y afirmaciones pretenden ser ciencia. Contienen notas a pie de página y referencias, diseñadas para dar la impresión de que refieren a artículos científicos que respaldan la afirmación hecha en la frase que precede a la referencia. La mayoría de la gente no tiene el tiempo ni los recursos para comprobar cada referencia. Asumen que las referencias son legítimas.

Sin embargo, los que han comprobado las fuentes de las afirmaciones de los activistas gays han descubierto que allí no hay nada. No hay evidencia sólida. En vez de los artículos a los que hacen referencia hay opiniones que respaldan la agenda política gay, artículos de activistas gays que simplemente reafirman sus mitos, investigaciones sin validez que utilizan muestras pequeñas y estudios cuyas conclusiones ignoran los datos reales de sus autores. Muchos de los estudios violan todas las reglas necesarias para una buena investigación y no son más que una evidencia anecdótica reunida de los amigos. Todo esto ha sido documentado ampliamente por un gran número de investigadores.

En pocos casos los autores activistas citan investigación sólida sino que distorsionan las averiguaciones. Satinover señala que un mito clave promovido por los activistas gays –es decir, que la gente nace así y no puede cambiar- es la base de la afirmación hecha en los escritos de los tribunales de que los homosexuales constituyen una “clase” legal y por tanto tienen derecho a protección legal.

No sólo no existe ninguna prueba científica sólida de la afirmación de que la tendencia homosexual es determinada genéticamente, que se establece firmemente en la adolescencia y que es inmutable en esencia, sino que uno de los estudios a los que se hace referencia en el escrito de los activistas demuestra todo lo contrario. El escrito para el caso Lawrence cita un estudio respetado y estadísticamente válido de Edward Laumann y socios, “La Organización Social de la Sexualidad” como evidencia para su afirmación de que los homosexuales son una “clase”, aunque una de las conclusiones importantes de Laumann es que la homosexualidad no es un rasgo estable. Según el estudio, el porcentaje de personas que experimentan tendencias homosexuales y se auto-identifican como gays o lesbianas y/o se implican en la conducta homosexual alcanzan su punto máximo en la adolescencia y declinan con la edad. La mayor parte de este cambio tiene lugar de forma espontánea. Las conclusiones de Laumann han sido corroboradas por la investigación posterior.

Es aterrador que los jueces que están elaborando leyes basándose en una ciencia falsa y es terrible que las organizaciones profesionales estén distorsionando la ciencia. Uno tiene que preguntarse por todos estos periodistas de investigación que repiten como loros la falsa ciencia de los activistas gays y no se molestan nunca por verificar las referencias. Descubrir las distorsiones no es difícil. Cualquier persona laica en el tema puede buscar los estudios, leerlos y descubrir que no dicen lo que afirman los activistas.

Pero lo peor es que el mito de que las personas nacen gays o lesbianas y que no pueden cambiar se está vendiendo en los lugares educativos a los alumnos. Los adolescentes que experimentan tendencias homosexuales son estimulados a “salir del armario”. Una vez que han hecho la declaración son seducidos muy fácilmente a mantener relaciones sexuales. La mayoría descubrirá posteriormente con mucha pena y vergüenza que esto no era sino una fase. Sin embargo, para un porcentaje significativo de jóvenes tan engañados sólo se darán cuenta después de haber sido infectados por una terrible enfermedad de transmisión sexual.

Los activistas gays saben que están distorsionando la evidencia. Pocos miembros de su propia comunidad han cuestionado esta estrategia y han expresado preocupación por el efecto de basar sus afirmaciones políticas en evidencia falsificada. Sin embargo, dado el éxito de esta estrategia existen todas las razones para creer que los activistas gays continuarán utilizándola.

Los que confían en los medios de comunicación convencionales continuarán siendo engañados y adolescentes vulnerables seguirán siendo seducidos hacia opciones muy peligrosas.

AddThis Social Bookmark Button
Actualizado ( Sábado, 27 de Diciembre de 2008 12:20 )  

Encuesta

¿Cuál crees que es el aspecto más determinante en la creciente imposición de la Cultura Pro Gay?
 

| Quiénes somos |Mapa del sitio |Recomiéndanos | Quiero Colaborar |Contáctanos |Boletín |