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Diario de un gay - Martin Lob

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El decálogo del placer

11 de marzo.- Tengo 28 años y soy homosexual. No soy partidario de airear los trapos sucios en el tendedero cibernético, pero lo dramático de mi vida –y alrededores– me obliga a aliarme con las nuevas tecnologías. Ha llegado la hora de poner todas las cartas sobre la mesa; y de contar toda la verdad, y nada más que la verdad, de este 'lobby' rosa que se sustenta sobre 10 mandamientos.

No importa que no estés de acuerdo. Este decálogo desprende un tufo asquerosamente frívolo, asquerosamente discriminatorio, asquerosamente snob y asquerosamente pretencioso. Pero yo no he inventado las normas. El sistema es el sistema, y no hay más remedio que ir al gimnasio, bailar música 'house' y callar.

1. Nunca, jamás, bajo ningún concepto, tengas un novio. Si por accidente o por una hecatombe nuclear te ves enredado y enroscado y atascado en una relación de pareja, practica la religión de la infidelidad. (Te lo van a hacer a ti de todos modos, así que siempre es mejor tomar la delantera).

2. Reviéntate en el gimnasio. No apetece, lo sé. Pero sin bíceps, sin tríceps y sin abdominales no eres nadie. (Y como mirar es gratis, de paso alégrate la vista).

3. Ibiza es tu segundo hogar. Si no la conoces, compra una guía de viajes y memoriza los puntos calientes de la isla como si fuesen los reyes godos. Pachá: Recesvinto. Space: Chindasvinto... Y así, hasta el final. (Yo guardo un recuerdo desastroso de las Pitiusas –evitaré los improperios, que no son horas– y aquí estoy, vendiendo eslóganes a su favor. Qué contrariedad...).

4. Corolario de lo anterior: aficiónate a la música 'house'. Será la banda sonora de tu vida. Perderás la virginidad al ritmo ensordecedor del 'techno' y romperán contigo en una discoteca (varias veces), así que intenta no cogerles manía. (También guardo muy malas experiencias de Madrid 'la nuit', pero no voy a encerrarme en casa tentando a la suerte al síndrome de Diógenes –siempre he sido muy proclive a los trastornos de conducta–).

5. El fútbol no existe. Once animales pateando un balón no nos interesan. Nos pueden excitar, sí, pero no sabemos qué es un fuera de juego, ni quién es el Seleccionador Nacional, ni si la UEFA es una competición o una ONG.

6. Asume que eres, desde el recreo del colegio hasta tu lecho de muerte, el gracioso del grupo. El carisma es así de caprichoso; nos ha tocado con su varita mágica y tenemos que estar a la altura.

7. Asume, también, que como no todo van a ser cabalgatas multicolor y sexo desenfrenado, de vez en cuando hay que sufrir: salir del armario con mamá, papá, amigos y demás seres queridos, aguantar con cara circunspecta chistes de maricones en la cena de Nochebuena y, muy importante, sobrevivir a la puñetera adolescencia.

8. Agénciate una 'mariliendre'. Es, en términos científicos, "la omnipresente amiga del gay que va con él a todas partes" . Que sea tu sombra, tu confidente, tu coartada, tu cajero automático si se da el caso. Fundamental.

9. Defiéndete con uñas y dientes. Ya lo decía Mecano –que el Señor lo tenga en su Santo Seno– en la canción 'Mujer contra Mujer': con sus piedras, haz tú tu pared.

10. No dejes que nadie diga que la homosexualidad es un traspiés del gen tonto del vicio. Yo no era vicioso con 12 años, justo cuando empezaron las erecciones fuera de tono con el actor de turno. Y tampoco cambié de acera sólo porque me aburría entre bollicao y bollicao, diga lo que diga la tertuliana del momento y madre amantísima de 15 churumbeles. Nací así, lo siento. Y al que le moleste, que apague internet y se lea la hoja parroquial. ¡Ah! Y no soy ni una pera ni una manzana. Soy más amigo del plátano, qué le vamos a hacer.

www.elmundo.es/elmundo/blogs/blogbackmountain/index.html

El primer aspecto que me parece digno de interés es el mismo título. “El decálogo del placer.” El autor explicita ya desde el principio que el núcleo del lobby gay es el placer. Eso es lo que importa. Vivir en un hedonismo infantil que sirva de huida a las heridas, a los problemas y a las responsabilidades. No interesa crecer y madurar. Lo que importa es tan sólo el placer, al igual que un niño pequeño.

“No importa que no estés de acuerdo. Este decálogo desprende un tufo asquerosamente frívolo, asquerosamente discriminatorio, asquerosamente snob y asquerosamente pretencioso. Pero yo no he inventado las normas. El sistema es el sistema, y no hay más remedio que ir al gimnasio, bailar música 'house' y callar”.

Este párrafo introductorio refleja perfectamente la realidad de muchas personas que viven bajo el totalitarismo del lobby gay, que no son felices sino que llevan una vida enormemente desgraciada y que ignoran que existen alternativas reales a esa forma de vida.

Y creo que es muy importante porque a los adolescentes que tienen tendencias homosexuales se les quiere condenar y se les condena a esa forma de vida desde las consultas psicológicas y psiquiátricas, desde los medios de comunicación y desde los centros de educación.

Me resulta terriblemente aterrador el que se diga: “Yo no he inventado las normas. El sistema es el sistema, y no hay más remedio que ir al gimnasio, bailar música 'house' y callar”, y no pase nada. Es decir, que se defienda esta idea como “progresista”, como “defensora de la libertad”, y que lo que se exprese sean ideas totalmente opuestas.

No sé si existirá en el siglo XXI un totalitarismo mayor en la humanidad. Que se le diga a un adolescente o a un adulto: Eres gay,el sistema es el sistema, y no hay más remedio que ir al gimnasio, bailar música 'house' y callar”, revela, como digo, uno de los mayores totalitarismos de la historia.

No se puede pensar, no. Esto es el sistema y así se debe vivir, y punto. Y a callar. No intentes analizar las causas de la tendencia.“No, Has nacido así, y ya está.” No te salgas del guión del pensamiento único del lobby gay:

Es más, se intenta perseguir, acosar y amordazar a todo aquél que se salga del sistema y que muestre alternativas a la forma de vivir la homosexualidad del lobby gay. Y todo bajo la bandera de ser muy demócratas, progresistas y amantes de la libertad.

No sólo adormecen a los suyos sino que intentan callar a todos los que desenmascaran su ideología totalitaria con el argumento falaz y simplón de ser “homófobos”. Porque la mayoría de las personas que viven en el mundo gay son víctimas de la mentira y de la manipulación del lobby gay, que niega cualquier alternativa a su forma de vivir la homosexualidad, algo que es totalmente falso.

Exigen tolerancia pero no soportan a las personas e instituciones que no comparten su ideología. Exigen tolerancia y son incapaces de respetar las ideas diferentes a las suyas. Pero lo peor de todo, si puede haber algo peor, es que se sienten legitimados para ello. Se creen con derecho a insultar, a odiar, a marginar, a imponer su visión de la realidad. Pero la realidad es que no tienen ninguna legitimidad para hacerlo.

Los españoles tenemos un gobierno recién salido de las urnas que comulga al 100 por cien con los supuestos del lobby gay. En una verdadera democracia, quizás utópica por mi parte, creo que ya invalidaría al Partido que nos gobierna el hecho de querer imponer totalitariamente esa Moral de Estado intentando callar a los que no comparten su visión del tema.

Porque como dice el autor del texto: ¡A CALLAR! Todo lo contrario de lo que es la democracia. Intentan adoctrinar desde los centros educativos, etc., imponer su pensamiento único y van presumiendo de demócratas. Eso es el lobby gay. Exigen tolerancia pero no puede existir más intolerancia que la que preconiza su totalitarismo y dictadura.

El primer mandamiento del lobby gay que preconiza este autor dice así:

“Nunca, jamás, bajo ningún concepto, tengas un novio. Si por accidente o por una hecatombe nuclear te ves enredado y enroscado y atascado en una relación de pareja, practica la religión de la infidelidad. (Te lo van a hacer a ti de todos modos, así que siempre es mejor tomar la delantera.

Esta idea refleja muy bien cómo la idea del “matrimonio” gay, tal y como se ha visto, no es una de las características principales del lobby gay. Lo dice muy bien el autor: “practica la religión de la infidelidad”. Y lo peor de todo es que no se permite pensar las causas y las consecuencias tan dramáticas que ha tenido para la población homosexual con las enfermedades de transmisión sexual. No. ¡ESE ES EL SISTEMA Y A CALLAR!

Con el relativismo moral, se intenta legitimar moralmente la promiscuidad. Porque esa es otra de las características principales del lobby gay. Nadie puede negar la evidencia del nivel tan alto de promiscuidad que se da en los gays. Siempre la ha habido. Pero antes había conciencia de que no era normal, de que estaba mal. Hoy se nos vende que es tan normal y tan natural como la monogamia del matrimonio heterosexual.

Es más, uno de los objetivos principales que tiene el lobby gay es el de atacar y destruir la familia y todo aquello que haga referencia a la ley natural. Se odia la familia. Se odia al matrimonio. Lo perciben como una institución judeocristiana contraria a la libertad, idea que el lobby gay manifiesta en compañía de los movimientos feministas radicales.

Eso explica lo que ha sucedido en España en la anterior legislatura en que se aprobó el “matrimonio” gay. No tenía como finalidad satisfacer una necesidad de regular las parejas de hecho homosexuales. Su único objetivo era atacar al matrimonio y a la familia.

Porque como dice este autor, el mundo gay está reñido con la fidelidad. Defienden la promiscuidad y la infidelidad, sin importar las consecuencias sanitarias de esas conductas. La ideología ciega la realidad.

El segundo mandamiento del lobby gay, tal y como expone este autor dice así:

Reviéntate en el gimnasio. No apetece, lo sé. Pero sin bíceps, sin tríceps y sin abdominales no eres nadie. (Y como mirar es gratis, de paso alégrate la vista)”.

Lo que da identidad a una persona en el lobby gay son los bíceps, triceps y abdominales. El mundo gay vive centrado en la sexualidad, en la imagen física. Como dije anteriormente, es un mundo de mucha promiscuidad. Se intenta buscar en el otro hombre la virilidad de la que se carece, tal y como narra Joseph Nicolosi. Por ello, se desprecia al gay afeminado, débil, etc. Así que hay que reventarse en el gimnasio para dar buena imagen.

Sólo importa el físico. Sólo eres un objeto sexual. Y la otra persona sólo es un objeto sexual del que hay que absorber la masculinidad que creo que no tengo. Esto no es sino un enorme síntoma de egocentrismo y de infantilismo.

De aquí se puede deducir la frustración de muchos gays que no tienen esa característica de atractivo sexual, además de la insatisfacción constante de los que sí la tienen y son considerados exclusivamente objetos sexuales. Sin bíceps y tríceps, no se es nadie.

En realidad, el hombre gay va buscando ser reconocido, sentirse amado, sentirse importante para un hombre, que suele ser la carencia que arrastra del afecto y reconocimento paterno. Por eso, necesita sentirse importante aunque sea por su propio cuerpo. Necesita sentir que es atractivo. Necesita sentirse importante. Y para ello, como esa necesidad es erotizada, se da un culto totalmente desordenado al cuerpo.

El índice de suicidios de gays es muy alto. Lo políticamente correcto hoy es atribuirle la responsabilidad de estas muertes a la cacareada “homofobia social”. Pero la realidad es otra. El mundo gay no es tan bonito como parece. Sin tríceps, ni bíceps, no eres nadie. Hay mucho sufrimiento en ese mundo que se quiere vender como un paraíso. Cuánta manipulación y cuánta mentira está destruyendo a tantas víctimas inocentes. En verdad, es terrible.

En el siguiente mandamiento se nos habla de un lugar de turismo gay en el que el autor del texto reconoce no tener muy buen recuerdo de él. Pero esta característica del turismo gay creo que es también importante. Habla, en primer lugar de la auto-exclusión social de los gays, en la que ya profundizaré posteriormente, pero dice mucho del poder económico que se mueve tras esta ideología gay.

Con tal de ganar dinero, ya que el turismo gay deja mucho dinero, no se permite que se levante la voz en contra del totalitarismo gay. No importan las personas. No importa que se destruyan vidas inocentes de adolescentes. LO ÚNICO IMPORTANTE ES GANAR DINERO.

El autor expone luego la siguiente idea: "aficiónate a la música 'house'. Será la banda sonora de tu vida. Perderás la virginidad al ritmo ensordecedor del 'techno' y romperán contigo en una discoteca (varias veces), así que intenta no cogerles manía. (También guardo muy malas experiencias de Madrid 'la nuit', pero no voy a encerrarme en casa tentando a la suerte al síndrome de Diógenes –siempre he sido muy proclive a los trastornos de conducta–)”.

Por lo que dice este chico, no todas sus experiencias sexuales han sido lo que se puede decir muy gratificantes. Toda una vida centrada en la sexualidad sin saber lo que es el amor. Se vive la sexualidad, como ya se ha dicho, de forma muy banal, con una enorme promiscuidad, con un gran vacío. Pero ese es el sistema. Eso es lo que hay. Así que ¡A CALLAR!. Lo que importa es vivir con la música ‘House’. Muchos gays creen que no hay alternativa. Realmente terrible y desolador.

La siguiente idea que expresa el autor me parece muy interesante. Dice:

Once animales pateando un balón no nos interesan. Nos pueden excitar, sí, pero no sabemos qué es un fuera de juego, ni quién es el Seleccionador Nacional, ni si la UEFA es una competición o una ONG”.

Este párrafo expresa muy bien lo que Nicolosi denomina la exclusión de género. Me ha llamado la atención cómo el autor denomina a los futbolistas “animales”. El autor le da a la palabra animal en esta frase una connotación negativa. Él se siente diferente, se siente superior. Él no es un animal. Considera que las cosas que interesan a los hombres en general no tienen ningún interés. Lo suyo es superior.

En el fondo, no se trata sino de un mecanismo de compensar su propio complejo de inferioridad ante los demás chicos heterosexuales que le empuja a aislarse en un mundo de fantasía, cuando lo que en realidad desearían es ser como los demás chicos.

Este aislamiento y auto-exclusión el lobby gay la hace realidad también socialmente como gueto. En el fondo, no quieren la integración. Se sienten superiores a los heterosexuales, como forma compensatoria de su complejo enorme de inferioridad.

Sin duda alguna, el autor, sin quererlo, pone de manifiesto su idea de la masculinidad como algo negativo, insulso, quizás, por la imagen de masculinidad que pudo percibir en su padre cuando era niño. Se excluye del género masculino porque lo encuentra bruto, de animales. Desprecia a los hombres pero al mismo tiempo los desea. Esa es su ambivalencia y su verdadero combate. Como seguramente despreció a su padre pero necesitaba su amor. Y busca ese amor en las relaciones homosexuales que mantiene.

Por otra parte, tampoco carece de interés la siguiente idea que expresa el autor: “Asume que eres, desde el recreo del colegio hasta tu lecho de muerte, el gracioso del grupo. El carisma es así de caprichoso; nos ha tocado con su varita mágica y tenemos que estar a la altura”.

Según afirma, lo que se espera de una persona con tendencias homosexuales es que esté a la altura en lo referente a su comicidad porque ese ha sido su destino. Le ha tocado ser un payaso. Me parece muy triste y desolador. No importa las causas de que se esté llamando la atención, de buscar ser querido asumiendo el rol del payaso. Eso no importa. Lo dice el sistema y ¡A CALLAR!

Cuánto más humano no es analizar las motivaciones que llevan a una persona a asumir el rol del payaso. Es interesante cómo afirma que el gay no madura emocionalmente. Hasta el lecho de muerte seguirá siendo el payaso. Que no aspire a más. ¿Cómo puede permitirse que se les niegue a tantas personas su derecho a crecer y a madurar? Es que lo dice el sistema. Terrible y desolador.

En el siguiente párrafo dice así: “Asume, también, que como no todo van a ser cabalgatas multicolor y sexo desenfrenado, de vez en cuando hay que sufrir: salir del armario con mamá, papá, amigos y demás seres queridos, aguantar con cara circunspecta chistes de maricones en la cena de Nochebuena y, muy importante, sobrevivir a la puñetera adolescencia”.

Este párrafo hace referencia a cómo el lobby gay aísla al chico gay de su familia. Su familia es un obstáculo. Lo importante es disfrutar, el sexo, etc y su familia es un adversario. A raíz de la exclusión defensiva de género, el chico se excluirá de la sociedad introduciéndose en un gueto en el que al principio será acogido, pensará que será feliz pero que le destruirá la vida.

[Dirá posteriormente: “Agénciate una 'mariliendre'. Es, en términos científicos, "la omnipresente amiga del gay que va con él a todas partes" . Que sea tu sombra, tu confidente, tu coartada, tu cajero automático si se da el caso. Fundamental”.

Creo que la idea principal de este párrafo es que el chico gay busque una amiga que asuma el rol que tuvo su madre. Una madre sustituta. La relación simbiótica que debió haber vivido en la infancia es transferida a esa ‘mariliendre’, como la llama el autor del texto, no siendo consciente de que queda condenado a no madurar y crecer.

La frase que sigue a continuación también creo que resulta muy interesante: “Defiéndete con uñas y dientes. Ya lo decía Mecano –que el Señor lo tenga en su Santo Seno– en la canción 'Mujer contra Mujer': con sus piedras, haz tú tu pared”.

El autor habla de defenderse. Alguien se defiende cuando es atacado. ¿Quién lo ataca? Este es uno de los principales sofismas falaces del lobby gay. El lobby gay identifica su ideología gay con la persona gay, haciendo creer que toda persona o institución que no esté de acuerdo con la ideología gay está rechazando a la persona gay.

Por eso, el autor habla de defenderse. Habla de defender su identidad gay pero está tan identificado con ella que cree que su identidad gay es él mismo cuando no lo es. Las personas o instituciones que no compartimos la ideología del lobby gay no estamos en contra de la persona gay. No atacamos a la persona gay. Tan sólo no compartimos su idea de la homosexualidad y mucho menos la dictadura totalitaria y manipuladora sobre ella.

Pero el gay, y una gran parte de la sociedad, han sido tan manipulados que piensan que tiene que defenderse y atacando, con uñas y dientes. A eso se debe el odio a la Iglesia, el odio a la familia, el odio a los que no compartimos su visión de la vida. Porque se han identificado con ella. Y todo por la manipulación que el lobby gay ha llevado a cabo con los medios de comunicación social, los centros educativos y psiquiatras y psicólogos pro-gays.

El último párrafo del texto es también muy interesante:

“No dejes que nadie diga que la homosexualidad es un traspiés del gen tonto del vicio. Yo no era vicioso con 12 años, justo cuando empezaron las erecciones fuera de tono con el actor de turno. Y tampoco cambié de acera sólo porque me aburría entre bollicao y bollicao, diga lo que diga la tertuliana del momento y madre amantísima de 15 churumbeles. Nací así, lo siento. Y al que le moleste, que apague internet y se lea la hoja parroquial. ¡Ah! Y no soy ni una pera ni una manzana. Soy más amigo del plátano, qué le vamos a hacer”.

El autor vuelve a hacer hincapié en el totalitarismo, la manipulación y la mentira gay. El autor afirma que nació así y punto. Eso le han dicho. Y como decía él mismo al principio del texto, “El sistema es el sistema, y a callar”. El relativismo moral, como decía antes, hace creer el gay que está legitimado a hacer con su vida lo que crea conveniente, pensando que así obra bien. Porque, evidentemente, todos podemos hacer con nuestra existencia lo que creamos conveniente, pero podemos equivocarnos con ello.

Pero la soberbia del lobby gay no admite confrontaciones de ideas. Piensan que tienen la razón, cuando creo que en verdad saben que no la tienen, y en su totalitarismo no caben otros puntos de vista, manipulando y engañando a toda una generación, sobre todo a los adolescentes, con toda clase de medios. Parece mentira para el mes de marzo del año 2008 en un país occidental.

En fin, con el comentario de las afirmaciones que ha hecho ese hombre gay se ha intentado ver la realidad de lo que es el lobby gay y de lo que está llevando a cabo en nuestra sociedad de forma muy sutil con el aplauso generalizado excepto de la Iglesia, algunas otras confesiones religiosas y personas no creyentes pero que poseen algo de sentido común.

No podemos permitir que se nos venda la idea de que la homosexualidad es tan sana, natural y normal como la heterosexualidad después de lo que hemos estado viendo. Porque la realidad es que no lo es. Todo lo que se haga por seguir desenmascarando la ideología del lobby gay será poco. Porque desgraciadamente, en marzo del año 2008, existen muy legitimados una serie de totalitarismos, entre los que se incluye el totalitarismo gay, que no son menos peligrosos que los que ya han pasado a la historia.

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