Ruta: Home SUPERAR AMS Temas a trabajar Tema 5: Madurar la Masculinidad . Varones Las diferencias de género son reales - Frank York

Es posible el cambio

JA slide show

Las diferencias de género son reales - Frank York

E-mail Imprimir PDF

Es el momento de cortar de raíz la imposición de los estereotipos de conducta de género de todos los aspectos de nuestras vidas. Terminar con la opresión del género significa animar a nuestros hijos a experimentar con expresiones de género alternativas...


-cita de Nancy Nangeroni, activista transexual en Transgender Warriors.

Es fundamental que las personas tengan el derecho a definir y a redefinir como desarrollar sus vidas, su propia identidad de género, sin tener en cuenta el cromosoma sexual, los genitales, el sexo en el que se nace o el rol de género inicial.

 -De The International Bill of Gender Rights, aprobada por la Conferencia Internacional sobre la Ley de Transexualidad y Política de Empleo, 1993.

 
 ¿Son diferentes los hombres y las mujeres? Anatómicamente son diferentes, por supuesto, pero ¿se diferencian en alguna otra cosa? ¿Influyen sus diferencias hormonales en sus conductas y actitudes? ¿Procesan información de forma diferente?

 Las feministas y los activistas gays suelen responder “no” a estas preguntas. Mantienen que las diferencias entre hombres y mujeres son principalmente la consecuencia de la socialización en las sociedades machistas y que su opresión patriarcal que ha relegado a las mujeres a roles de género femenino. Se dice que la biología tiene poco que ver con las capacidades o roles de sexo de nuestra sociedad.

 Algunas escritoras feministas creen realmente que la idea de los “dos sexos” (varón y mujer) es un mito. La doctora Anne Fausto-Sterling, que escribe en “Los Cinco Sexos: Por qué Varón y Mujer No Es Bastante,” dice que la cultura occidental está desafiando la naturaleza manteniendo “un sistema sexual a dos partidos,” porque “hablando biológicamente, existen muchas gradaciones que van de mujer a varón, y dependiendo de cómo dirige uno el cotarro, uno puede argumentar que a lo largo del espectro residen al menos cinco sexos –y quizás incluso más.” 

 No contentos con negar la realidad de los dos sexos, un subgrupo dentro del movimiento de derechos gays –los “transexuales”- está intentando normalizar el travestismo y la transexualidad (donde la persona tiene un cambio de sexo de varón a mujer o de mujer a varón). Algunos de estos transexuales prefieren realmente vivir como “ella-varón” –teniendo las características físicas tanto de los hombres como de las mujeres. El esfuerzo de borrar las distinciones de género y redefinir la conducta pervertida como “normal” es evidente en los esfuerzos de los activistas transexuales de suprimir  el “Fetichismo Travestí y Desorden de Identidad de Género” del Manual de Diagnóstico y Estadística, Cuarta Edición, (DSM-IV). Si los travestís tienen éxito en suprimir este desorden del Manual de Diagnósticos, pueden predominar en argumentar que como sus conductas son “normales” psiquiátricamente, su condición debería afirmarse y ser protegida por la sociedad. Los esfuerzos para ese efecto se encuentra ya en camino. En 1996, por ejemplo, Catherine Wilson con el Centro de Identidad de Género de Colorado, presentó un documento, “Mito, Estereotipo e Identidad de Cruce de Género en el DSM-IV,” a la Asociación para la Mujer en Psicología, un grupo psicológico feminista. Según Wilson:

 “Considerar la transexualidad como patología en el DSM-IV plantea sustantivas cuestiones de consistencia, validez e imparcialidad y sirve para hacer valer nociones de rol de género esencial que denigra a muchos seres humanos.” 

 En efecto, Wilson está diciendo que el travestismo no es sino otra variante normal de identidad sexual.


MITOLOGÍA SEXUAL VERSUS HECHOS CIENTÍFICOS


 El profesor Steven Goldberg, Presidente del Departamento de Sociología en el City College de Nueva York, ha escrito un libro con el título provocativo Por qué rigen los hombres –Una Teoría del Dominio Masculino. En el libro, echa por tierra mucho de la mitología feminista que rodea el tema de las diferencias entre hombres y mujeres. 

 Goldberg mantiene que aunque los hombres y las mujeres son diferentes en su genética y conducta  impulsada por las hormonas, esto no significa que un sexo sea superior o inferior al otro. Cada género tiene fuerzas y debilidades diferentes. Sin embargo, cree que la evidencia neuro-endocrinológica es clara: El alto nivel de testosterona en los hombres les lleva al dominio del mundo, mientras que la carencia de altos niveles de esta hormona en las mujeres produce un empuje natural y biológico en la dirección menos dominante y los roles más de educación de la sociedad. Goldber escribe:

 “No existe ni ha existido nunca ninguna sociedad que fracasase incluso de forma remota al asociar  autoridad y liderazgo en las áreas suprafamiliares con el varón. No existen casos límite.” 
 Las teóricas feministas mantienen que la socialización es una razón principal de por qué los hombres han dominado en las culturas del mundo, pero Goldberg replica:

 “Si solamente la socialización explica por qué las sociedades son patriarcales, debería haber un gran número de sociedades en las que el liderazgo y la autoridad están relacionados con las mujeres y no se tendría que invocar a ejemplos de sociedades no patriarcales que existen sólo en mito y en la literatura.”  
 

DIFERENCIAS BIOLÓGICAS


 Decir que hombres y mujeres son “iguales” es negar la realidad física. El psicólogo infantil Dr. James Dobson narra una historia divertida de hombres y mujeres en su best-seller, Straight talk to Men and Their Wives. Hace varios años una empresa de drogas dirigió un experimento con todas las mujeres de una pequeña villa de pescadores de América del Sur. A todas las mujeres se les dio una píldora anticonceptiva. Se les dio la misma píldora en la misma fecha y la prescripción terminó después de tres semanas para permitir la menstruación.

 “Eso significaba, por supuesto,” dice, “que toda mujer adulta de la comunidad estaba experimentando una tensión pre-menstrual al mismo tiempo. Los hombres no podían soportarlo. Todo ellos se dirigían a sus botes cada mes y se quedaban en el mar hasta que se pasase la crisis en casa. Sabían, aunque alguna gente no lo supiese, que las mujeres eran diferentes de los hombres .... especialmente cada veintiocho días.” 

 La ciencia deja claro que hombres y mujeres son diferentes desde el momento de la concepción. Como advierte Amram Scheinfeld en Your Heredity and Environment, estas diferencias entre hombres y mujeres son evidentes en los cromosomas que llevan rasgos heredados del padre y de la madre. Los seres humanos tienen 23 pares de cromosomas dentro de cada célula. Veintidós de estos son iguales tanto en los hombres como en las mujeres. Pero, dice Scheinfeld, “cuando llegamos a la pareja veintitrés, los sexos no son iguales... cada mujer tiene en sus células dos de los que llamamos el cromosoma X. Pero un hombre sólo tiene un X –siendo su compañero el Y mucho más pequeño.” Es la presencia de este cromosoma influyente Y, dice Scheinfeld, “lo que coloca la maquinaria del desarrollo del sexo en movimiento y tiene como consecuencia todas las diferencias genéticas que existen entre un hombre y una mujer.”  Sin duda, a nivel celular, los hombres y las mujeres son diferentes.

 La diferenciación de sexos tiene lugar inmediatamente mientras el varón o la hembra comienza a desarrollarse dentro del útero. Las hormonas sexuales –principalmente estrógenos y testosterona- tienen un impacto significativo en la conducta de varones y hembras. ¿Por qué a los chicos les gusta generalmente jugar con coches y a las chicas con muñecas? Las feministas suelen afirmar que esto es la consecuencia de la socialización pero existe una evidencia científica creciente de que los chicos y las chicas son influidos enormemente por sus respectivas hormonas.


LAS HORMONAS DESENCANDENAN LA AGRESIÓN O LA TERNURA


 En un especial de ABC, “Los Chicos y las Chicas son Diferentes,” el presentador de televisión John Stossel describió varios estudios dirigidos por universidades en los que parece haber diferencias innatas entre varones y hembras. Explicó lo siguiente: En la Universidad de Wisconsin, los investigadores inyectaron testosterona a monas no nacidas. Los monos mantienen una conducta sexual muy estereotipada, según Stossel. Los machos son agresivos y luchadores mientras que las monas generalmente asean y crían a los jóvenes. Cuando nacieron las hembras a las que les habían inyectado testosterona, no aseaban ni criaban a sus hijos. Luchaban y se comportaban como machos.

 En uno de 100.000 embarazos, un defecto genético produce que bebés hembras humanas sean expuestas a un baño de la hormona masculina andrógena. Estas son las niñas CAH –sigla de una condición llamada Hiperplasia Adrenal congénita. Estas niñas nacen hembras pero se comportan como “marimachos.” El andrógeno masculino influye en sus conductas y deseos. Estas chicas suelen jugar a juegos de “chicos” más que con las chicas.

 El psicólogo infantil Michael Lewis dirigió un experimento con niños y niñas de un año para ver cómo reaccionarían al ser separados de su madre por una barrera. Los niños intentaban tirar la barrera abajo mientras que las niñas estaban pasivas, llorando pidiendo ayuda.   


DIFERENCIAS CEREBRALES


 Los hombres y mujeres no sólo son marcadamente diferentes en las hormonas que los dirigen sino que son diferentes también en la forma en que piensan. Los cerebros de los hombres y de las mujeres están conectados realmente de forma diferente.

El profesor Robert Nadeau de la Universidad George Mason, autor de S/he Brain: Science, Sexual Politics, and the Feminist Movement,  describe diferencias significativas entre los cerebros masculinos y femeninos. En un ensayo sobre este tema en The World & I, (1 de Noviembre de 1997), Nadeau observa:

“El cerebro humano, como el cuerpo humano, es sexuado y las diferencias el cerebro humano del sexo específico condicionan una amplia variedad de conductas que asociamos generalmente con las masculinidad o la feminidad.”  

Nadeau dice que las diferencias específicas de sexo en el cerebro están localizadas tanto en las regiones primitivas como en las neocortezas –las regiones cerebrales superiores. La neocorteza contiene el 70 por ciento de las neuronas del sistema nervioso central y se divide en dos hemisferios unidos por una red de fibra de 200 millones llamada el corpus callosum.

El hemisferio izquierdo controla el análisis y expresión del lenguaje y los movimientos del cuerpo mientras que el hemisferio derecho es responsable de las relaciones espaciales, las expresiones faciales, los estímulos emocionales y entonaciones vocales. Los hombres y las mujeres procesan la información de forma diferente debido a las diferencias en una parte del cerebro llamada el esplenio, que es mucho mayor en las mujeres que en los hombres y tiene más actividad de idea genial.   Los estudios han demostrado que las tareas de resolver problemas en los cerebros femeninos son manejadas por ambos hemisferios mientras que el cerebro masculino utiliza solamente un hemisferio.

Las diferencias en que los hombres y mujeres se comunican es también una función de las áreas específicas del sexo del cerebro. Las mujeres parecen tener un aumento de conciencia de “detalles emocionalmente relevantes, entradas visuales, matices verbales y significados ocultos,” escribe Nadeau. De forma similar, mientras que los niños varones tienen más interés en los objetos que en las personas, las niñas reaccionan con más facilidad a la voz humana que los niños.

CEREBROS DIFERENTES: CAPACIDADES DIFERENTES


La diferencia entre el cerebro masculino y femenino no es evidencia de superioridad ni de inferioridad sino de especialización. Michael Levin, que escribe en Feminismo y Libertad, advierte que, en general, los hombres tienen mejores habilidades espaciales y matemáticas que las mujeres. Mientras que las feministas afirman con frecuencia que estas diferencias se deben a expectativas sociales –y que si se estimulase a las chicas a ser matemáticas, tendrían la misma capacidad que los chicos- existe la evidencia de que estas diferencias son heredadas y aparecen en la infancia, aumentando realmente durante la pubertad. Por otra parte, las chicas tienden a ser más vocales que los chicos. Son mejores en escuchar frecuencias más altas y les va mejor que a los chicos en pruebas de vocabulario y lectura.

Los hombres tienen una capacidad muy superior de visualizar un objeto tridimensional que las mujeres. Esto le da al hombre sus capacidades superiores de observación frecuentes en matemáticas y razonamiento geométrico. Además, los varones tienen más herramientas en movimientos de motor brutos que las chicas. 


FORTALEZA Y RESISTENCIA


 Los hombres y las mujeres no son solamente diferentes fundamentalmente en la forma en que están conectados sus cerebros sino que son también diferentes en fortaleza y resistencia física. Las diferencias están enraizadas en los genes y hormonas de varones y hembras. Michael Levin advierte que las mujeres sólo tienen 55-58% de la fortaleza del cuerpo superior de los hombres y, como promedio, son sólo el 80 por ciento tan fuertes como un hombre de idéntico peso. Las diferencias de sexo aparecen también como mucho a la edad de tres años en la capacidad de varones y hembras de lanzar una pelota lejos y con acierto.  

 Las líderes feministas creen ingenuamente que las diferencias físicas entre hombres y mujeres no deben tomarse en cuenta cuando se contrate a mujeres para que sean policías, bomberos o soldados. Sin embargo, como señala Levin, las mujeres simplemente no tienen la fortaleza ni la resistencia necesaria para ser soldados de combate eficaces. Pero para acomodar a las mujeres que desean ser soldados, el ejército ha diseñado ejercicios físicos y normas menos duros que les permitirían participar en roles para los que han buscado que se les incluya.

AFRONTAR LA REALIDAD


 Al contrario del pensamiento débil de las feministas, bisexuales y transexuales, existen diferencias profundas entre hombres y mujeres –y esas diferencias están programadas dentro del ADN desde el momento de la concepción. Los cerebros de mujeres y hombres están “sexuados” claramente y la testosterona y los estrógenos son la energía que aumentan la masculinidad y la feminidad.

 Para estar seguros, las anormalidades prenatales de distorsión de género afectan a algunas personas y pueden incrementar la probabilidad de que una persona con esa aflicción se auto-identifique posteriormente como transexual (y en algunos casos, homosexual). 

 Pero salvo esos errores desafortunados de desarrollo –que no deberíamos normalizar como si no fuesen disrupciones en el crecimiento y desarrollo normal –permanece la simple verdad: la masculinidad y la feminidad son innatas y partes integrales de nuestro diseño humano.

AddThis Social Bookmark Button
Actualizado ( Domingo, 28 de Diciembre de 2008 22:49 )  

TESTIMONIOS

ICONO - TESTIMONIOS EPE

| Quiénes somos |Mapa del sitio |Recomiéndanos | Quiero Colaborar |Contáctanos |Boletín |